Ultimas Noticias de Michael Schumacher
Una isla y su último F1 para Schumi (24.10.06)
La despedida de Michael Schumacher de las pistas ha sido acompañada por dos
enormes regalos: el jeque Mohammed bin Raschid Al Maktoum le ha obsequiado una
de las 300 islas artificiales proyectadas en Dubai y la Scuderia Ferrari le hizo
entrega de la 248 F1 chasis 255 que utilizó en el Gran Premio de Brasil 2006,
su última carrera. Este monoplaza está valorado en 3 millones de euros (3,76
millones de dólares).
Las
islas tendrán entre 2,5 y 10 hectáreas de superficie y sólo se podrá llegar
a ellas en helicóptero o en barco. El costo estimado de las islas es de 4,5
millones de euros (5,6 millones de dólares).
En declaraciones al periódico alemán 'Bild', el agente del Heptacampeón, Willi
Weber, ha explicado que "dentro
de dos años estarán todas las islas acabadas. Entonces Michael y Corinna (su
esposa) tendrán su propia isla de vacaciones. Michael todavía reflexiona sobre
cómo será exactamente su isla. Quizás construya incluso una pista de karts".
Alemania se rinde a los pies de Schumi
(23.10.06)
Michael Schumacher no consiguió
despedirse con un octavo título mundial, pero para muchas personas alrededor
del mundo ya es toda una leyenda viva. Especialmente en Alemania. Un día después
de que el piloto disputara en Sao Paulo su última carrera, en su país natal se
reiteraban las muestras de agradecimiento, al tiempo que algunos tratan ya de
delimitar cuál es su sitio entre los grandes del deporte alemán.
La canciller Angela Merkel, por ejemplo, consideró que Schumacher
"enriqueció su deporte con su genialidad" y, además de darle las
gracias, lo colocó al mismo nivel que mitos germanos como Max Schmeling, Fritz
Walter, Franz Beckenbauer, Boris Becker y Steffi Graf.
Die Welt cree incluso que Schumi podría estar por encima de todos los
demás. El diario hace referencia a que, pese a que Beckenbauer ha sido
considerado en los últimos años como el mayor entre los "mitos
vivientes" del deporte alemán, el "armario de trofeos de Schumacher
es el doble de grande" que el del polifacético ex futbolista.
La prensa se refiere a él no sólo como "el mejor piloto de todos los
tiempos" (afirmación que también realiza el sitio
oficial de la Fórmula 1), sino también como el "deportista alemán más
exitoso", en vista de sus siete mundiales y 91 grandes premios.
Muchos destacan
además sus cualidades humanas: Beckenbauer afirma que Schumacher "como
estrella mundial siguió siendo humano", mientras que la esposa del
heptacampeón, Corinna asegura que "como hombre es mejor que como
piloto". El mánager de Schumacher, Willi Weber, va más allá y afirma:
"Por Michael me dejaría atropellar".
Es tanta la efusividad que algunos diarios alemanes ni siquiera publicaron una
foto de Fernando Alonso festejando su título. El diario Bild, al
margen de reseñar el segundo mundial del piloto de Renault se limita a afirmar
"Felicidades, señor Alonso!". Y acto seguido felicita de nuevo a
Schumacher por "una de sus mejores carreras" y considera que el alemán
hubiera ganado la carrera de no haber sufrido un pinchazo.
"No puede ser verdad. Schumi no se merece algo así. Una vez más, el
Ferrari le dejó colgado. De nuevo un contratiempo horrible, justo en el final
de la carrera en el Gran Premio de Brasil", señala el rotativo de mayor
difusión de Alemania.
En las últimas semanas, el diario había mantenido la esperanza de que el
Heptacampeón se despidiera con su octavo mundial y sugería que, para ello, algún
piloto se podría chocar contra Alonso para que éste no puntuase en la última
carrera. El alemán podría haberse llevado el título de haber ganado en el
Gran Premio de Brasil sin que Alonso consiguiera al mismo tiempo ningún punto.
Al margen de ello, el diario Berliner Morgenpost reconoce que Alonso
merecía el título por "su rendimiento general fabuloso en todo
2006". Mientras tanto, el Sueddeutsche Zeitung publica una
fotografía en la que se ve cómo Michael abandona un circuito detrás de
Alonso. Al pie se puede leer: "Cambio de guardia: Michael Schumacher se va,
Fernando Alonso asume el liderazgo".
La última carrera de Schumacher fue seguida en directo por televisión por
14,83 millones de telespectadores alemanes, con una cuota de pantalla del 39,7
por ciento. Se prevé que esas cifras sean ya sólo un bonito recuerdo en el
futuro inmediato, porque la retirada de Schumacher podría traer una fuerte caída
de atención en torno a la Fórmula 1 en Alemania.
Aunque el deporte del motor seguirá teniendo un elemento alemán con pilotos
como Ralf Schumacher, Nick Heidfeld o Nico Rosberg, estos están lejos de
alcanzar la altura del campeón. "Sin Michael Schumacher es como si se
desenganchara la locomotora", considera el locutor de la televisión RTL
Matthias Bolhoefer.
De todas maneras, pese a que no aparecerá más en las pistas, es de prever que
Schumi no desaparezca de escena tan rápidamente. Su manager considera que el
piloto continuará siendo una marca fuerte también después de su retiro:
"Hemos firmado muchos contratos de publicidad a largo plazo y algunos
incluso se han sumado cuando ya estaba claro que Michael finalizaría su
carrera".
Prensa italiana despide a Michael: "Se retira el más
grande" (23.10.06)
El adiós a la Fórmula
Uno de Michael Schumacher y la carrera disputada en Brasil acaparan las portadas
de los diarios deportivos italianos, rendidos ante el alemán "que entra en
la leyenda", y que dejan en segundo plano al nuevo campeón de mundo, el
español Fernando Alonso.
"Viva Schumi", titula en portada Corriere dello Sport junto a
una foto de Schumacher, que añade que "se retira el más grande, da un
espectáculo en Brasil. Supercampeón hasta el final".
En el último párrafo de la nota aparece que los títulos mundiales han sido
para Fernando Alonso y Renault.
El diario romano, que dedica nueve páginas a la F-1, no ahorra piropos al alemán,
al que llama el "superclase de Maranello".
"Gracias Schumi, eres grande", titula en páginas de interior, donde
señala que la carrera que ayer hizo Schumacher en Brasil "fue bella de
enloquecer".
Después cuenta el futuro del piloto y afirma que Alonso es "el clon"
de Schumacher. Del español afirma el diario que es "un campeón de dos
caras, prisionero de su obsesión: ser el mejor siempre y querer que la F-1 sea
un juego" y añade: "Detesta a Schumacher, pero es su heredero en
todo".
La Gazzetta dello Sport, en la misma línea que el anterior titula:
"Alonso campeón, Schumi en la leyenda" y afirma en un editorial que
el piloto de Ferrari "abandona como rey".
En páginas interiores, de las nueve que dedica el diario milanés a la F-1, señala
que en Brasil "Schumi conmovió y Alonso festejó". El matutino
recuerda todo el palmarés de Alonso y Schumacher. Del primero dice que es un récord
de precocidad y del alemán que sus números son "absolutos". El
diario resalta las palabras de Alonso: "tengo dos mundiales, no lo
creo".
Corriere della Sera, el diario de mayor tirada de Italia, destaca en
portada que el Mundial "es de Alonso", pero titula: "Schumi, un
extraordinario adiós".
Parte de su sección deportiva la dedica "al más grande" y las dos
siguientes, completas, a un "histórico Schumi, un hombre normal". Corriere
della Sera recuerda todos los números del piloto alemán, así como su
biografía.
La Repúbblica destaca en portada: "Schumi, adiós de rey, el
cetro a Alonso" y en interiores: "Adiós de un grande".
La Stampa, de Turín, abre portada con "Schumi, la última
magia" y las de interior con "Ya es leyenda".
El diario del grupo Fiat, al mismo al que pertenece Ferrari, no ahorra
alabanzas: "última magia", en referencia a que Felipe Massa, que con
Ferrari ganó "por delante de Alonso", pero precisando que "el
show fue todo de Schumi". En otra de las cinco páginas que dedica a F-1,
titula "el Mejor".
Il Messaggero de Roma abre sus páginas deportivas con una foto del
piloto alemán sobre la que está escrito "Gracias", subraya las
palabras de Schumi, "me voy sin tristeza", y en un artículo se
afirma: "formidable Schumacher, ya sentimos nostalgia".
El mundo habla de la última carrera
de Michael Schumacher. Su clásica mirada al monitor dentro del box Ferrari,
observando cómo el resto pretendía bajar sus registros, ya es parte de la rica
historia de la Fórmula 1. Pero al margen de la gran figura de las pistas, los
resultados no se consiguen de manera personal. Y si bien el automovilismo tiende
a ser individualista, los éxitos y los fracasos son consecuencia de un trabajo
en grupo. El alemán tuvo la gran virtud de saberse rodear por gente capaz, idónea
y predispuesta al trabajo minucioso.
Iluminado por el brillo del bicampeonato con Benetton (1994/1995), Ferrari, que
buscaba desesperadamente la salida del pozo en el que estaba inmersa, contrató
a Schumacher, que aportó ilusión y esperanza. Con el cambio de equipo, Schumi
recomendó un grupo de personas para que lo acompañaran. Y llevó al inglés
Ross Brawn y al diseñador Rory Byrne, entre otros.
Brawn es fanático de la música, estudioso y enamorado de las plantas que él
mismo se dedica a cuidar. Aunque reconoce que en su cabeza pasan constantemente
diseños, planos y estrategias de automóviles. Es que Brawn, que el 23 de
Noviembre cumplirá 52 años, lleva la pasión de la ingeniería en la piel.
Esta semana definirá su futuro. Ya había esbozado su retiro de la casa
italiana a mediados de año, pero en las próximas horas anunciará su futuro.
Para Brawn no fue una carrera más la de Interlagos. La última de Schumacher
provocó ciertas sensaciones: "Durante todo el fin de semana vivimos este
Gran Premio como uno más. Teníamos como objetivo los títulos de Constructores
y el de pilotos. Y trabajamos duro para ello. No se dio, pero nos vamos
conformes por el esfuerzo realizado. Además, Michael realizó una carrera
asombrosa.
-Schumacher se retiró. No es un hecho más en su historia deportiva.
-Por supuesto. En mi caso nos encontramos en la Fórmula 1 en Benetton y a
partir de allí continuamos juntos hasta aquí. El llegó a ese equipo y
formamos un grupo muy unido.
-¿Y qué destaca de Schumacher en el trabajo íntimo?
-Michael es humano, aunque en las pistas no lo parezca Por supuesto que puede
equivocarse. Y hasta la prensa destacaba sus errores, porque no eran frecuentes.
Eso le sucede a cualquiera. Pero Schumacher no tuvo períodos malos. Siempre
mantuvo el mismo orden, la misma pasión, el mismo nivel. Yo no recuerdo una
etapa mala y una caída de su producción. Eso es difícil de encontrar. Creo
que hasta imposible de volver a ver.
-¿Y cómo reaccionaba ante los problemas?
-Cada vez que pasaba algo así, lo analizábamos y luego dábamos las
explicaciones del caso, pero la mentalidad de Schumi ya estaba en el próximo
paso.
-¿Cuál fue el secreto de Ferrari para mantener durante tantos años el
mismo plantel?
-Sí, es cierto, tuvimos años buenos y malos con la misma gente. Es que siempre
estuvimos convencidos de que teníamos el mejor plantel. Sólo había que
direccionar los esfuerzos en distintos objetivos. A veces penalizábamos con
algunos elementos, a veces con otros. Pero sabíamos que podía superar los
desafíos. Fue todo muy complejo. Pero jamás nos propusimos como objetivo ganar
6 títulos de equipo y 5 de pilotos. Hubiese sido muy pedante de nuestra parte.
-¿Qué hacía Schumacher en la fábrica Ferrari?
-Michael fue un elemento clave, porque él ha sido un tan gran ejemplo a la
gente del compromiso y el espíritu de equipo, como la estrella del equipo que
él es. Entonces él no es una persona que viene a la fábrica y dice que usted
debe hacer esto o aquello. ...l vendrá a la fábrica y agradecerá a la gente
por lo que ellos han hecho e intentará y explicará lo que el coche hace en la
pista, y demostrará su compromiso y esperará que la gente haga lo mismo. El
fue una figura que transmitió inspiración. Empujaba desde su posición a
mejorar. Un líder natural con carisma. Siempre se sintió parte del equipo. Uno
más.
-¿Qué es lo que más recordará?
-Su calma. Nunca pierde el control. Tiene un carácter muy particular. Así como
se lo ve cuando maneja, tranquilo, sereno pese a ser el más rápido, también
así se comporta fuera del coche.
-¿Algún momento con Schumy?
-Vivimos 15 años juntos en el mismo trabajo. Pasamos toda clase de situaciones.
Pero no hay uno en particular. Lo recordaré por las condiciones que mencioné
anteriormente.
-¿Qué hará ahora Schumacher?
-Creo que debe tomarse un tiempo lejos de este negocio para reflexionar sobre
sus ambiciones. Él se proponía metas y se automotivaba. Una vez que sepa o
defina qué hará con su vida personal, a partir de allí habrá que ver cómo
encaja en el funcionamiento de Ferrari. Schumacher puede darle mucho a Ferrari
todavía. Desde aportes técnicos hasta deportivos a los nuevos pilotos. Pero
hay que darle tiempo. Él siempre supo qué hacer.
Monza 1995, hace
once años. "Más vale un Alesi que cien Schumacher", despreciaban los
tifosi, en una bandera de alambrado, a quien los rumores ubicaban en una máquina
rossa para la temporada siguiente. Ferrari estaba en uno de los peores
momentos de su prolífica existencia, sin festejos desde 1983 en equipos y desde
1979 en pilotos. Y Schumi , a bordo de un ex humilde Benetton, se
perfilaba hacia su segunda coronación al hilo, con 26 años. Claro que sin el
carisma de un Jean Alesi, que, pese a haber nacido en Avignon, tenía raíces
italianas y el cariño general del ambiente. Pero también sólo una victoria en
cuatro años con la Scuderia...
Los capos del cavallino rampante desoyeron la manifestación popular y
contrataron al alemán, a esas alturas ya confirmado pilotazo. Lo que siguió es
conocido: cinco títulos mundiales seguidos de conductores para Schumacher, seis
para Ferrari, una supremacía rayana con el aburrimiento, récords y más récords
para Michael.
El Hepta quedará como el primer superprofesional de la F. 1. El que sale
del auto como si no hubiera corrido durante una hora y media, cuando sus colegas
a veces (como en Malasia) se bajan exhaustos y empapados, porque hizo del
entrenamiento físico un hábito hipercultivado; el que en épocas de abundancia
habla con mesura para no dormirse en los laureles ni menospreciar a los
oponentes, y en tiempos de vacas flacas envalentona su lengua, motivando a su
gente; el que, manejando para una escuadra italiana, se expresa bien en la
lengua de Dante -además de en impecable inglés-, a pesar de que no le gustaba
abandonar su natal alemán.
Sin embargo, Michael es aun más que un superprofesional. Es el mejor, por una
distancia astronómica, fuera de las carreras. Y no porque sea un gran probador
-lo es- o un experto mecánico: se convirtió en el primer piloto-gerente de
equipo. Cuando arribó a Ferrari, notó que el ingente presupuesto anual se
escurría entre la desbordante desorganización colectiva que tenía sumida en
sucesivos fracasos a la escudería. Impuso su disciplina teutona en el caos
italiano y pidió al presidente Luca Cordero Di Montezemolo que designara
director deportivo a Jean Todt y director técnico a Ross Brawn. Su debilidad (autazo
a Villeneuve en Jerez 97), la mala suerte (accidente y fractura en
Silverstone 99) y la complejidad propia de una tarea titánica, la de resucitar
al gigante entre contrincantes afilados, postergaron los festejos. Pero cuando
éstos llegaron se hicieron copiosos como el agua de un diluvio. Hasta ser
hastiantes para la oposición.
Queda un argumento para quienes minimizan sus logros: gana porque tiene el mejor
coche. También es verdad, pero con una salvedad: se lo gestionó él mismo. Sin
saber lo suficiente de electrónica ni de materiales, de algún modo él lo
construyó. Como no lo hicieron sus más ilustres antecesores. Michael
Schumacher constituye, entonces, mucho más que un corredor. Se verá, con el
tiempo, si habrá hecho escuela en esa faceta de piloto-gerente o resultará un
caso único. Sí posee, ya, la honrosa etiqueta de pionero en el rubro.